Javi
2003 – 2006
Nació con cardiomiopatía dilatada. Luchó durante tres años con una valentía que marcó a todos. Un campeón que vivió al máximo.
La Fundación Roshin es un testimonio de cómo el dolor puede transformarse en propósito y esperanza.
La historia de Fundación Roshin comienza con dos nombres que lo cambiaron todo: Javier Edgardo Lara Muñoz y Gemma Lohany Lara Muñoz. Dos niños que, con su luz, dejaron una huella imborrable.
En 2006, José Miguel perdió a Javi, su hermano de crianza, quien había nacido con cardiomiopatía dilatada. Los médicos auguraban una vida corta, pero Javi los desafió a todos, luchando con valentía extraordinaria durante tres años.
Dos años después, en 2008, llegó otra pérdida devastadora. Gema, su hermana de crianza de 12 años, llena de alegría y con el sueño de ser doctora, fue arrebatada en pocos meses por una infección bacteriana agresiva.
Este dolor, lejos de consumir a José Miguel, lo impulsó a actuar. No podía cambiar lo que había pasado, pero sí podía honrar sus memorias ayudando a otros niños. Así nació la Fundación Roshin.
2003 – 2006
Nació con cardiomiopatía dilatada. Luchó durante tres años con una valentía que marcó a todos. Un campeón que vivió al máximo.
1996 – 2008
Inteligente, amorosa y llena de alegría. Soñaba con ser doctora. Su luz sigue viva en cada niño que acompañamos.
"Su memoria vive en cada niño que acompañamos en Fundación Roshin."
De una pérdida profunda a un movimiento de esperanza que transforma comunidades en Honduras.
José Miguel pierde a Javi, su hermano de crianza, quien luchó con valentía durante tres años contra la cardiomiopatía dilatada. Su memoria sembró la semilla de una misión.
Gema, hermana de crianza de 12 años, fallece por una infección bacteriana. Soñaba con ser doctora. Su partida dejó un vacío que se transformó en propósito.
El 2 de marzo, José Miguel funda Fundación Roshin en Florida, Copán. Con el apoyo de Reina Mejía y Wendy Romero, inicia el apoyo educativo a niños de escasos recursos.
La fundación enfrenta una crisis al perder a Ray, uno de sus fundadores. En medio del dolor, José Miguel encuentra una nueva razón para continuar.
El encuentro con Diego, un niño con autismo, es un punto de inflexión. José Miguel descubre que cada niño puede alcanzar grandes cosas con el apoyo adecuado.
José Miguel comienza sus estudios en Educación Especial para dirigir la fundación hacia la atención integral de niños con necesidades especiales.
El 15 de febrero abre el Centro de Educación Especial Integral Roshin en San Pedro Sula, con un equipo de profesionales altamente capacitados.
El 3 de marzo se inaugura la sede de Florida, Copán, ampliando el alcance de la fundación a más familias hondureñas.
En 2017, José Miguel conoció a Diego, un niño con autismo. Este encuentro fue el punto de inflexión que revitalizó la fundación y le dio un propósito renovado.
Diego le mostró un mundo donde cada niño, sin importar sus capacidades, tiene el potencial de alcanzar grandes cosas con el apoyo adecuado. Inspirado por este encuentro, José Miguel decidió especializarse en educación especial, comenzando sus estudios en 2019.
"Cada niño, sin importar sus circunstancias, merece la oportunidad de alcanzar su máximo potencial." — José Miguel Ramos, Fundador
"La Fundación Roshin se compromete a ser un faro de esperanza para los niños de Honduras. Creemos que la educación es el eje del desarrollo, y nos esforzaremos para asegurar que cada niño, sin importar sus circunstancias, tenga la oportunidad de alcanzar su máximo potencial."